27. Libraciones de la Luna
Como
la órbita
es elíptica y el eje de rotación
está inclinado respecto a la
perpendicular del plano orbital, se
produce un efecto conocido como libración
(en longitud y latitud) que nos permite
ver desde nuestro planeta algo más
de la mitad de la superficie lunar
(el 59%).
La
libración
en longitud se debe a que la Luna gira
uniformemente con respecto a su eje,
mientras que el movimiento orbital
es más rápido cerca del
perigeo y más lento cerca del
apogeo (por la segunda ley de Kepler).
Por
tanto, un detalle superficial lunar,
que en el perigeo y en el apogeo se
encuentra justo en el meridiano del
lugar, se hallará algo hacia
el este del meridiano cuando la Luna
está entre el perigeo y el apogeo,
y algo hacia el oeste cuando la misma
está entre el apogeo y el perigeo. 
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Esto implica que vemos más
del 50% de la superficie lunar. El
periodo de la libración en longitud
es igual al mes anomalístico.
La libración en latitud es
debida a la inclinación del
eje de rotación lunar con respecto
a la perpendicular del plano orbital.
Los puntos rojos muestran los detalles
superficiales que se encuentran alternativamente
algo al sur o algo al norte del centro
de la superficie lunar vista desde
la Tierra. El periodo de libración
en latitud es igual al mes draconítico.

La libración diurna o paraláctica
depende del lugar de observación
en la superficie de la Tierra: dos
observadores que se encuentran en dos
puntos diferentes de la superficie
terrestre ven en un mismo momento regiones
algo diferentes de la superficie lunar.

Este es un ejemplo de libración
diurna o paraláctica |