Orientación
de las colas de los cometas.- Con frecuencia
se observan en un mismo cometa dos
colas diferentes: una cola de polvo
y otra denominada cola iónica.
Las colas de polvo son colas curvadas,
están formadas por partículas
de polvo arrancadas de la coma por
la presión de la radiación
solar y las alejan de la coma. Las
colas iónicas son colas rectilíneas
(o de muy débil curvatura) causadas
por la radiación solar que ioniza
las moléculas de la coma adquiriendo
carga eléctrica, y los campos
magnéticos del viento solar
arrastran lejos de la coma dichas moléculas
formando así la cola iónica.
Los
asteroides.- Los asteroides constituyen
un conjunto numeroso y heterogéneo
de pequeños astros, también
denominados planetas menores, de forma
irregular, que describen órbitas
alrededor del Sol, la mayoría
de las cuales quedan comprendidas entre
las órbitas de Marte y Júpiter
en el denominado Cinturón principal.
Un asteroide es un pequeño cuerpo
rocoso que gira alrededor del Sol con
un diámetro inferior a 1000
km.
Los primeros asteroides se descubrieron
de forma fortuita, cuando se dedicaban
a encontrar el planeta que faltaba
por buscar entre las órbitas
de Marte y Júpiter. Sólo
un 10% de ellos tienen un tamaño
considerable, por ejemplo el mayor
de todos y el primero en ser descubierto
el 1 de enero de 1801 en Palermo (Italia)
es 1 Ceres, tiene 1020 km. de diámetro,
2 Pallas y 4 Vestas siguen a Ceres
en tamaño, con un diámetro
aproximado de 540 km. En 1845 se descubrieron
cinco asteroides. Diez años
más tarde, eran ya cuarenta
los asteroides descubiertos. Con la
aplicación de las técnicas
fotográficas, alrededor de 1895,
se descubrían 15 asteroides
por año, veinticinco asteroides
por año en 1910, cuarenta al
año en 1930...

Estas son fotografías de asteroides
tomadas por las sondas, a la izquierda
el asteroide Mathilde y a la derecha
Ilda con su luna.
La velocidad relativa que alcanzan
estos asteroides en el cinturón
principal es de 5 km/seg. Las colisiones,
cuando se producen, son violentas y
destructivas. Se piensa que los asteroides
más corpulentos han debido sufrir
varios ciclos sucesivos de destrucción-reconstrucción. |