Las estrellas variables se clasifican
en:
1) Intrínsecas:
son aquellas en que su variaciones
de magnitud se deben a cambios en la
estructura interna de la estrella,
ya que las variaciones de color, temperatura
y espectro, acompañan
a estos cambios de luz.
2) Extrínsecas:
no se consideran como verdaderas variables,
ya que la variabilidad de su luz es
producida por causas físicas
externas, ajenas a la propia estrella.
Según la curva de variabilidad
de las estrellas, éstas se dividen
en:
a) Periódicas
o regulares: la curva de luz es periódica,
es decir, después de un intervalo
de tiempo, llamado periodo, se reproduce
inalterablemente.
b) Semirregulares: el periodo es ligeramente
variable y la curva se reproduce con
poca precisión en cada periodo.
c) Irregulares: en estas sólo
hay un pequeño indicio de periodicidad.
La observación de estrellas
variables es uno de los programas de
trabajo más interesante para
el astrónomo amateur. No requiere
el empleo de instrumentos costosos
y elaborados, ya que con frecuencia
lo más adecuado para la observación
visual es utilizar unos prismáticos
o un refractor de 60 mm. La labor del
variabilista es la de definir el rango
de variación de luminosidad
y el periodo de la variable en cuestión.
Para aquellos observadores que quieran
profundizar en este campo se pongan
en contacto con las grandes organizaciones
internacionales de estrellas variables,
ya que por medio de sus boletines,
vía Internet o e-mail podemos
enterarnos de las últimas noticias
que más nos interesen. Estas
organizaciones también distribuyen
unas cartas estelares especiales para
encontrar la variable a estudiar, además
de otras características importantes.
El siguiente link nos enlaza con las
cartas que la AAVSO (pinchar) pone
a disposición del astrónomo
aficionado
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