Desde
la Tierra las estrellas visibles se
proyectan sobre la esfera celeste que
fueron agrupadas de forma distinta,
según las épocas, por
las antiguas civilizaciones. A estas
agrupaciones de estrellas de formas
variadas se les llaman constelaciones,
las cuales se distinguen bien con nombres
mitológicos (Orión, Andrómeda,
Perseo, etc.) o con nombres de animales
u objetos ( Osa Mayor, Osa Menor, León,
Corona Boreal, etc.) sugeridos por
las formas que presentan y las fantasías
de los antiguos.
La forma de cada constelación
se debe a un efecto de perspectiva,
ya que si el observador se colocase
en un punto lejano de la Tierra, la
constelación aparecería
de forma diferente.
Todo el cielo está repartido
en áreas que tienen límites
y cada área contiene una de
las antiguas constelaciones que le
da nombre a dicha zona. Una constelación
no tiene ningún significado
objetivo físico, es simplemente
una región del cielo con estrellas
enmarcadas en unos límites que
siguen siempre meridianos y paralelos
celestes.
A partir de 1927 la Unión
Astronómica Internacional ha
subdividido el cielo, delimitando las
zonas asignadas a cada constelación
mediante arcos de ascensión
recta y declinación.
Las constelaciones son en total 88;
de estas 48 constelaciones han llegado
hasta nosotros desde la antigüedad
(por griegos y árabes) y 40
han sido introducidas en la época
moderna (casi todas las nuevas constelaciones
se encuentran en el hemisferio austral
que eran desconocidas por las antiguas
civilizaciones mediterráneas).

Las constelaciones varían de
posición a lo largo del año,
motivo por la cual vemos el cielo de
distinta forma. En España son
visibles unas 70 constelaciones.
Un asterismo es un conjunto de estrellas
que forma parte de una o más
constelaciones pero no se trata de
una constelación en sí misma.

Ursa Major, una constelación
circumpolar del hemisferio boreal.
El asterismo más
prominente en el firmamento boreal
es el Gran Carro (para los ingleses
la forma delineada es la de un gran
cucharón) cuyas
siete estrellas delinean la forma de
un carro. El Gran Carro es un asterismo
y no una constelación debido
a que constituye sólo una parte
de la constelación de la Osa
Mayor. |