A diferencia de los
telescopios, que invierten la imagen,
los binoculares siempre nos ofrece
la imagen derecha tal como se observa
a simple vista gracias a los prismas
porro incorporados en su interior.
Los prismáticos nos amplían
aquellas zonas que a simple vista se
veían pocas estrellas, apareciendo
esta vez repletas de ellas, proporcionándonos
magníficas vistas.
Una vez que se tenga unos prismáticos
hay que disponer de mapas estelares
y guías, que con el tiempo se
irá adquiriendo habilidad en
su uso. Hay algunos fenómenos
que se observan mejor con prismáticos
que a ojo desnudo.

Los prismáticos son unos instrumentos
ideales para empezar en astronomía,
mucho antes de comprarse un telescopio
se ha de usar este instrumento óptico
durante algún tiempo
Para empezar nos permite distinguir
algunos cráteres y cadenas montañosas
de la Luna, los constantes cambios
de los satélites galileanos,
y todos los planetas excepto Plutón,
así como los asteroides más
brillantes como Vesta, Pallas, etc...
Algunas nebulosas como M42 o Gran Nebulosa
de Orión, y ciertas galaxias
como M31 denominada Galaxia Andrómeda.
Se pueden identificar muchas estrellas
dobles y estudiar la variación
de luz de las estrellas variables.
Pero se convierten en magníficos
instrumento para la contemplación
y observación de cúmulos
abiertos.
También son imprescindibles
para la observación de cometas
grandes y brillantes con extensas colas.
Incluso se observan mejor los eclipses
de Luna con unos prismáticos
que a simple vista.
Cuanto más grande sean los
objetivos de los prismáticos,
más luz recogerán y mejor
veremos los objetos débiles.
Los aumentos elevados hacen danzar
las estrellas y demás cuerpos
celestes si no se dispone de un trípode,
ofreciéndonos además
un campo menor de visión, resumiendo:
1)A mayor aumento < campo de visión
2)A menor aumento > campo de visión
Para uso astronómico se recomienda
unos prismáticos 7x50 o bien
10x50 que incorporen unos prismas de
porro, en el primer ejemplo, 7 es el
número de aumentos que proporcionan
los prismáticos y 50 hace referencia
al diámetro del objetivo en
milímetros. Los aumentos no
han de superar, una vez más,
los 10 aumentos, ya que como los prismáticos
pesan, nos cansamos enseguida haciéndonos
bailar los objetos celestes, para estos
casos se recomienda que los prismáticos
vaya acoplado a un trípode.
Evitar los prismáticos baratos,
y decidirse por la compra de uno de
calidad pero comprobarlo antes, las
lentes han de estar recubiertas por
una capa antireflectante ("Coating"). |