57. Otras monturas
La
montura alemana.- Es la más
asequible, sus precios en el mercado
actual están por debajo de las
monturas de horquilla. Por otro lado,
a este tipo de montura se adaptan la
gran mayoría de los telescopios
reflectores (espejo parabólico)
y refractores (lentes), permitiendo
combinar los tipos con la misma montura.
La montura alemana en vez de utilizar
el trípode como soporte total
del tubo óptico y el bloque
de la cruz de ejes, utiliza como soporte
normalmente una columna tubular, de
cuya base salen tres pies dando a toda
la estructura estabilidad. Se hace
preciso que esta columna tubular sea
metálica con un peso superior
al tubo óptico y corta de altura
para acercar el centro de gravedad
de toda la estructura lo más
posible al suelo donde descansa para
la observación. A su vez, ésta
columna permite ser retirada en caso
de que se quiera dejar fijo el telescopio
y montar el bloque de la cruz de ejes
con la óptica sobre una columna
prefabricada (observatorio fijo).
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La
montura ecuatorial.- Esta
montura va soportada por medio de
un trípode
plantea a los telescopios superiores
en diámetro a los 150 mm., algunos
problemas de transmisión de
vibraciones. Sus fabricantes, a pesar
de ser extensibles les construyen altos
en su mínima extensión,
y una pequeña brisa o un golpecito
sin intención tardan más
de 10 ó 12 segundos en estabilizar
la imagen, muy perjudicial en largas
exposiciones fotográficas. De
ahí que muchos aficionados tratan
de dar estabilidad a base de montar
un peso adicional en su centro de gravedad
o bien enlazando las tres patas del
trípode con una estructura metálica;
y si uno es ¿manitas¿ es
posible que de resultado, pero no todos
los aficionados lo son. Sólo
los trípodes de media y alta
calidad por su solidez dan estabilidad
al conjunto y claro, su precio también.
Lo mismo ocurre con los accesorios
(oculares, barlows, buscadores, motores
de seguimiento, reguladores de velocidad,
adaptadores para la fotografía
astronómica, etc.). Toda esta
variedad de elementos utilizados en
la observación astronómica,
conlleva un desembolso económico
elevado, obligando al usuario a seleccionar
los más importantes y necesarios
para un trabajo de observación
medianamente serio.
Todos los telescopios de la gama media-alta
son acompañados de los mínimos
accesorios, siendo de buena calidad.
Los de gama baja no son de fiar por
regla general, son válidos para
observaciones sin ningún valor
astronómico y dejan mucho que
desear. Como estos elementos se pueden
adquirir individualmente nos da opción
a escoger aquellos que necesitemos
eligiendo los de calidad. El asesoramiento
de los astrónomos aficionados
con experiencia son los que mejor conocen
las características y la calidad
de los accesorios que nuestro flamante
nuevo telescopio necesita, consúltales.
La compra de un telescopio de baja
calidad, obliga al usuario, a realizar
reformas mecánicas y a veces
electrónicas, que en la mayoría
de las veces, no da los resultados
de mejora del equipo. En esta situación
he conocido aficionados abandonar sus
ilusiones en el conocimiento y diversión
de la Astronomía. Otros, más
fuertes de voluntad y asesorados utilizan
sólo la óptica como simples
buscadores de los objetos estelares,
como apoyo de un equipo superior en
diámetro del objetivo principal
y una montura sólida. Esta es
la única salida, para un telescopio
de baja calidad. |