La
típica montura ecuatorial
alemana, la más usada por los
astrónomos aficionados, con
sus dos ejes principales.
1) El eje de giro principal recibe
el nombre de eje de ascensión
recta (a), eje horario o eje polar.
Este debe ser colocado en paralelo
con el eje de giro de la Tierra y,
posteriormente, orientado hacia la
estrella Polar.
Haciendo girar el telescopio sobre
este eje y a una velocidad constante
que compense el movimiento de rotación
terrestre, se consigue accionando con
la mano los mandos de movimientos lentos
o mediante un motor de seguimiento,
mantendremos el objeto en el campo
visual constantemente. La otra particularidad
es la posibilidad de localizar objetos
celestes a partir de sus cordenadas
astronómicas, ya que las mismas
poseen círculos graduados para
esta función.
Los sistemas ecuatoriales son imprescindibles
para realizar astrofotografía,
ya que se necesitan tiempos de exposiciones
generalmente largos y, al mismo tiempo,
un seguimiento sumamente preciso.
Ya hemos visto que la ascensión
recta es el eje principal, pero dispone
de otros tres ejes más:
2) El eje de declinación (d)
gira en un plano vertical al del eje
de ascensión recta. Este movimiento
es el que permite el ajuste vertical
y sigue las líneas verticales
dibujadas en los mapas celestes. Permite
que el telescopio se mueva hacia arriba
o hacia abajo en el cielo y permite
localizar cualquier estrella hacia
el norte o el sur.
3) El eje de acimut, o movimiento
horizontal de la base, permite que
el telescopio pueda girarse 360º.
Este movimiento en acimut se usa para
colocar el telescopio en dirección
a la estrella Polar.
4) El eje de altitud
permite el movimiento vertical del
telescopio para situarlo desde la horizontal
hasta 90º.
Este ajuste se utiliza para alinear
la montura sobre el polo celeste; el ángulo
formado por la montura y el polo celeste
es igual a su latitud del lugar de
observación. |