El
astrónomo
aficionado que se inicia, no profundiza
en el conocimiento astronómico
de golpe y en una sola noche de observación,
o leyendo un artículo concreto,
sino que, adquiere la experiencia a
través de la lectura y observación
continua. Esto quiere decir que, nuestra
revista Galileo no es la tesis de un
doctorando, ni la publicación
de las investigaciones llevadas a cabo
por una entidad científica,
excepción hecha de algunos trabajos
aparecidos. Pretendemos divulgar los
conocimientos astronómicos a
un nivel popular, para los que se inician
en este campo tan basto.
En esta entrega sobre observación lunar, trato de forma somera sobre
uno de los movimientos propios de la Luna, que nos permite a los astrónomos
aficionados observar un poquito más que la mitad lunar, algo más
de un 58% de su superficie.
La órbita de
la Luna es ligeramente elíptica,
respondiendo a las tres leyes de Kepler.
Sujeta no sólo a la atracción
gravitatoria de la Tierra, también
a la solar y bajo esta compleja teoría
de la atracción gravitacional
llamada de los tres cuerpos, dificulta
las predicciones en los valores exactos
de su órbita.
Prescindiendo de esta teoría, paso a describir que causas provocan tan
peculiar movimiento llamado de libración.
La Luna, en su movimiento orbital en torno a la Tierra atraviesa por dos puntos
importantes llamados apogeo y perigeo. En el apogeo la Luna se encuentra
a la mayor distancia de la Tierra y en el perigeo a la mínima distancia.
La figura que dibuja en su recorrido es una elipse. La segunda ley de Kepler
determina que, las áreas barridas por el radio vector que une la Tierra
con la Luna en tiempos iguales, son iguales. De aquí se deduce que
la Luna se moverá, más deprisa en el perigeo que en el apogeo
como indica la Fig.1.
En tanto que orbita
la Luna en torno a la Tierra, rota
sobre su eje de forma constante. Estos
dos movimientos lunares, el orbital
y el rotacional son los causantes que
dan lugar al balanceo del cuerpo lunar
conocido como movimiento de libración
lunar, tanto en longitud (E-W) como
en latitud (N-S). Veamos como se producen
Libración en
longitud
Es debido a la 2ª ley de Kepler anteriormente mencionada (velocidad orbital
irregular y movimiento constante de rotación), lo que permite al observador
apreciar un máximo de 7º 50' de su superficie. Ver Fig.2, los astros
no están representados a escala, para permitir resaltar la libración
en longitud.
Libración en latitud
La causa que produce esta libración lunar, se debe a que, el eje de
rotación de la Luna, está inclinado con respecto al plano de
su órbita 6º 40' aproximadamente, que añadido a la constante
dirección que mantiene el eje sobre el que rota, posibilita al observador
apreciar en los Polos N y S lunares, unos 6º 50' más de sus latitudes
extremas, alternativamente.
La órbita lunar a su vez está inclinada con respecto a la eclíptica
(camino que recorre aparentemente el Solórbita de la Tierra con la Luna
alrededor del Sol), aproximadamente 5,15º
Dada la cercanía
de la Luna a la Tierra se produce el
fenómeno llamado de libración
diurna o paraláctica. Observada
la Luna desde dos puntos opuestos en
la superficie de la Tierra, desde uno
de ellos la observará en su
salida (orto), y desde el otro punto
opuesto, observará su puesta
(ocaso). Se origina el hecho, por la
posición relativa de la Luna,
siendo distinta para ambos observadores.
Su magnitud es de casi 1º más
hacia el Oeste y hacia el Este de los
limbos iluminados de la constante cara
visible de nuestro satélite
natural. Ver Fig. 4.
Deseando que la primavera os anime en la observación del Cielo, y conociendo
un poquito más los movimientos de nuestro satélite, vuestro amigo
se despide hasta el proximo curso. |