En
revistas especializadas aparecen casi
todos los meses, artículos
en los que se desmenuza técnicamente
los distintos instrumentos que salen
al mercado y su comportamiento práctico
( SKY & Telescope , Astronomy ,
Internet y en revistas periódicas
de las Asociaciones).
En esta cuarta entrega, voy a salirme
de lo que realmente por naturaleza
se entiende la Iniciación a
la Astronomía y vamos a dar
un repaso a los mínimos elementos
técnicos que deben acompañar
al TELESCOPIO para que la trilogía
PRECIO - CALIDAD - RESULTADOS , sean
una realidad en manos de los aficionados
que se inician en la comprensión
y práctica de la Astronomía.
Deseo dejar claros los conceptos de
los mecanismos que acompañan
la óptica y montura del telescopio
en su buen funcionamiento, básicamente,
en los modelos más utilizados
por los aficionados.

Hay
que entender que los espejos aluminizados
y lentes de los que se dotan los distintos
modelos, si son de buena calidad por
su fabricación y calibrado,
su valor en el mercado es elevado.
No se puede pretender adquirir una óptica
excelente a un precio módico.
Lo mismo ocurre con las monturas que
soportan el telescopio, el mecanismo
de la " cruz de ejes ",
así como los motores de seguimiento
y la estabilidad del conjunto, a mayor
calidad y acabado el precio del instrumento
se dispara. No tiene sentido, instalar
un tubo óptico de media-alta
calidad en una montura inestable con
una mecánica simple, por muy
ecuatorial que sea. Muchos fabricantes intentan abaratar
un instrumento, para que este al alcance
de todos los bolsillos. El resultado
de ésta práctica, es
el siguiente: infinidad de aficionados
en su inicio de la práctica
astronómica, tienen en sus manos,
telescopios muy limitados en capacidad,
para realizar observaciones de calidad
media. Dichos " aparatos " están
plagados de holguras mecánicas,
defectos de montaje, monturas inestables,
lentes, espejos y accesorios de baja
calidad.
Ante la compra realizada, los aficionados,
con todo su ardor digno de mención,
comienzan a rectificar los fallos que
se producen en el movimiento de ambos
ejes, intentando mejorar si cabe la
estabilidad de la montura, posicionamiento
de los motores y mejora del control
de regulación. En la mayoría
de los casos, encuentran, que el conjunto
de la estructura, no da para "milagros".
Llega la decepción y a continuación
abandonan esta afición tan maravillosa. ¡Es
hora de romper esta dinámica!
Desde estas líneas recomendamos
que, si no se dispone del capital necesario
para la compra de un telescopio como
mínimo de media calidad, se
desista de adquirir instrumental de
baja calidad. Es más práctico
disponer de un buen trípode
y unos prismáticos excelentes
que se pueden adquirir por unas 70.000
ptas., que comprar un telescopio ecuatorial
por la misma cantidad. Es obvio que
un telescopio ecuatorial a ese precio
es de gama baja y todos los que conozco
de esas características dan
muchos problemas, salvo rara excepción.
El equipo alternativo de trípode
y binoculares da mejores resultados
y satisfacciones que el telescopio
de baja calidad. Consultar en las Asociaciones
de aficionados se hace imprescindible,
porque estas os asesorarán en
la compra de los instrumentos, con
cariño y afición, con
una elevada profesionalidad que les
ha dado la experiencia y sin ánimo
de lucro.
Todos los telescopios de aficionados
constan de dos partes fundamentales:
la óptica entubada y la montura
que lo soporta.
La óptica de los telescopios
reflectores, refractores y catadióptricos,
están encerradas en unos armazones
normalmente fabricados con material
aislante o metalizados especiales,
de alta resistencia mecánica
y de baja densidad proporcionando a
la estructura entubada, rigidez y poco
peso. Esta fabricación eleva
los precios del producto acabado pero,
da seguridad y calidad.

Las
lentes en los refractores, los espejos
en los reflectores y la combinación
de ambos elementos en los catadióptricos,
la calidad del vidrio utilizado y el
pulido de sus caras implican un trabajo
muy profesionalizado. Al límite
que llegan en la fabricación
y calibración de los espejos
y lentes repercute en su precio. Pulir
las cuatro caras del doblete acromático
de un refractor y parabolizar el espejo
de un reflector, su precio está directamente
relacionado con el límite de
calidad alcanzado. Hablar de estos límites en
este capítulo, excede las pretensiones
del que hacía referencia al
principio, pero si quiero dejar claro
que, las lentes en los refractores
con un bajísimo cromatismo residual,
son de elevado precio. Los espejos
de los reflectores, en su acabado final,
con una longitud de onda emergente
de l= 1/10, son de calidad media y
coste es alto. Hay espejos parabolizados
con una onda emergente de l= 1/4 que
dan buenos resultados si su nº F
es superior a 8= (d/f) d= diámetro
del espejo o lente en mm. y f= distancia
focal en mm.), estos buenos resultados
también dependerán de
la estabilidad de la atmósfera
en lugar que se observa.
Este dato de onda emergente lo da
normalmente el fabricante que los distribuidores
lo hacen llegar a los compradores-usuarios.
Se dan muchos casos de compra de espejos
con una determinada onda emergente,
que sometidos a nuevas calibraciones,
están muy lejos de alcanzar
los parámetros mencionados en
el parte de fabricación. Así que
estad atentos a la calidad del calibrado
de fabricación.
El mismo tratamiento que en los límites está, lo que se entiende
por onda emergente de los espejos parabolizados, no es tema de esta cuarta
entrega. Los telescopios catadióptricos tales como los tipos de Cassegrain/Maksutov
van provistos de unas láminas correctoras de alta precisión y
anclaje acompañados generalmente de unas monturas estables y sólidas,
siendo los más caros del mercado. Estos tipos de telescopios son una
opción ideal, en contra partida, hay que reseñar, que no está al
alcance de todos los bolsillos.

El
tubo óptico en general está compuesto
de la óptica (lentes o espejos)
y el portaocular. En los refractores,
las lentes, están soportadas
en la boca del tubo sobre la base de
un casquillo, normalmente metálico
que le da rigidez y firmeza, y en los
reflectores, el espejo primario lo
soporta una pieza metálica llamada
barrilete, que permite su centrado
y alineación del eje óptico
por medio de unos tornillos fijados
en su base. Si estas piezas que soportan
las ópticas son de plástico
vulgar, hay que sospechar que son de
baja calidad y por tanto hay que rechazarlos. Los portaoculares en ambos sistemas
deben ser metálicos, sólo
estos, permiten el enfoque fino y sin
holguras. Una característica
típica de una óptica
de baja calidad, es la inclusión
por el fabricante en el tubo óptico,
de un portaocular al que sólo
se le puede intercalar oculares de
1" (25 mm.). Esto implica al usuario
observar el cielo con oculares de focales
superiores a los 20 mm., Porque, los
de corta focal (mayores aumentos),
la visión a través de
ellos es incomodísima, debido
a la pequeña "pupila de salida",
inherente a su propia construcción.
Los portaoculares adecuados son aquellos,
en los que se puede intercalar oculares
de 11/4" (31,7 mm.), con los de 2" (50,8
mm.)proporcionando, imágenes
más planas y mayor campo. Prácticamente
existen pocos instrumentos en el mercado
con portaoculares de 25 mm., pero en
algunos comercios los tienen todavía
a la venta. Se deben rechazar.
El espejo secundario de los reflectores
va fijado al tubo por una pieza que
se llama la araña, también
de fabricación metálica
que posibilita el centrado y ajuste
con el espejo primario del eje óptico.
Debe disponer en el cuerpo en que está fijado
el espejo secundario, de al menos tres
tornillos de ajuste que permitan bascular
el secundario en todas las direcciones.
Se debe rechazar el telescopio en el
que el espejo secundario no se pueda
regular.
La óptica del telescopio se
apoya en la montura, y en la observación
astronómica la montura ecuatorial
es la que posibilita el seguimiento
de los astros, contrarrestando la rotación
terrestre.
 |
| Montura de
horquilla |
La montura del telescopio está directamente
relacionada con el sistema óptico
que debe soportar. Sus ejes, el de
A.R (ascensión recta o eje horario)
y el D (declinación del astro),
se construyen específicamente
en función del peso que deben
soportar. A mayores diámetros
de las lentes o espejos, mayores diámetros
de los ejes, que permitan rotar con
suavidad y regularidad.
De una misma marca comercial existen
monturas con "nominación", que
recorren toda la gama de calidades.
Desde las inestables hasta las de altas
prestaciones, permitiendo acoplar distintos
accesorios como, CCDs, cámaras
fotográficas, buscadores y adaptadores
para el seguimiento y búsqueda
automática de objetos estelares.
Cabe decir, que el precio individual
de estas monturas, supera las 80.000
ptas., en contrapartida la calidad
y precisión.
A mi entender, por experiencia, realizar
una inversión en la montura
de precisión es la opción
a seguir. Nos evitará muchísimos
quebraderos de cabeza y dispondremos
de más tiempo para la observación,
sin preocuparnos del seguimiento, después
de una correcta puesta en estación.
Las monturas ecuatoriales más comunes que se encuentran en el mercado
estatal son básicamente de dos tipos: la montura alemana y la montura
de horquilla.
Las monturas de horquilla son llamadas
así porque recuerdan la horquilla
en forma de lira, en cuyos extremos
libres se sitúa el tubo óptico.
Este conjunto es soportado por un sólido
trípode que da elevada estabilidad
a todo el equipo. Son utilizadas estas
monturas con los sistemas ópticos
Cassegrain/Maksutov. Estos tipos de
telescopios en su conjunto, tanto la óptica
como las monturas recorren la gama
desde media a alta calidad y por lo
tanto, su precio es elevado, pero el
rendimiento que se les puede sacar
también es elevado.
 |
| Montura alemana |
La montura alemana es la más
asequible, sus precios en el mercado
actual están por debajo de las
monturas de horquilla. Por otro lado,
a este tipo de montura se adaptan la
gran mayoría de los telescopios
reflectores (espejo parabólico)
y refractores (lentes), permitiendo
combinar los tipos con la misma montura.
La montura alemana en vez de utilizar
el trípode como soporte total
del tubo óptico y el bloque
de la cruz de ejes, utiliza como soporte
normalmente una columna tubular, de
cuya base salen tres pies dando a toda
la estructura estabilidad. Se hace
preciso que esta columna tubular sea
metálica con un peso superior
al tubo óptico y corta de altura
para acercar el centro de gravedad
de toda la estructura lo más
posible al suelo donde descansa para
la observación. A su vez, ésta
columna permite ser retirada en caso
de que se quiera dejar fijo el telescopio
y montar el bloque de la cruz de ejes
con la óptica sobre una columna
prefabricada (observatorio fijo).
La montura ecuatorial que va soportada
por medio de un trípode plantea
a los telescopios superiores en diámetro
a los 150 mm., algunos problemas de
transmisión de vibraciones.
Sus fabricantes, a pesar de ser extensibles
les construyen altos en su mínima
extensión, y una pequeña
brisa o un golpecito sin intención
tardan más de 10 ó 12
segundos en estabilizar la imagen,
muy perjudicial en largas exposiciones
fotográficas. De ahí que
muchos aficionados tratan de dar estabilidad
a base de montar un peso adicional
en su centro de gravedad o bien enlazando
las tres patas del trípode con
una estructura metálica; y si
uno es "manitas" es posible que de
resultado, pero no todos los aficionados
lo son. Sólo los trípodes
de media y alta calidad por su solidez
dan estabilidad al conjunto y claro,
su precio también.
Lo mismo ocurre con los accesorios
(oculares, barlows, buscadores, motores
de seguimiento, reguladores de velocidad,
adaptadores para la fotografía
astronómica, etc.). Toda esta
variedad de elementos utilizados en
la observación astronómica,
conlleva un desembolso económico
elevado, obligando al usuario a seleccionar
los más importantes y necesarios
para un trabajo de observación
medianamente serio.
Todos los telescopios de la gama
media-alta son acompañados de
los mínimos accesorios, siendo
de buena calidad. Los de gama baja
no son de fiar por regla general, son
válidos para observaciones sin
ningún valor astronómico
y dejan mucho que desear. Como estos
elementos se pueden adquirir individualmente
nos da opción a escoger aquellos
que necesitemos eligiendo los de calidad.
El asesoramiento de los astrónomos
aficionados con experiencia son los
que mejor conocen las características
y la calidad de los accesorios que
nuestro flamante nuevo telescopio necesita,
consúltales.
La compra de un telescopio de baja
calidad, obliga al usuario, a realizar
reformas mecánicas y a veces
electrónicas, que en la mayoría
de las veces, no da los resultados
de mejora del equipo. En esta situación
he conocido aficionados abandonar sus
ilusiones en el conocimiento y diversión
de la Astronomía. Otros, más
fuertes de voluntad y asesorados utilizan
sólo la óptica como simples
buscadores de los objetos estelares,
como apoyo de un equipo superior en
diámetro del objetivo principal
y una montura sólida. Esta es
la única salida, para un telescopio
de baja calidad.
Muchos aficionados han esperado a
disponer de fondos para adquirir un
telescopio, por lo menos de calidad
media. Otros optan 1º por comprar
una montura de altas prestaciones que
le permita incorporar e intercambiar
cualquier tipo de telescopio, siendo
una opción a tener muy en cuenta.
Este intervalo de tiempo hasta disponer
del equipo completo permite al aficionado
experimentarse en todas las actividades
de carácter astronómico
que le brindan las Asociaciones Astronómicas
de aficionados, con lo cual, cuando
ya dispone de su propio telescopio,
el rendimiento que le sacará será superior,
sin olvidarnos de que la gran mayoría
de los aficionados comenzamos la observación
astronómica, con pequeños
instrumentos, a los que fuimos exprimiendo
todas sus posibilidades.
Actualmente, la tecnología
a evolucionado muchísimo en
el campo de los telescopios y sus accesorios.
La alta profesionalidad que exige su
fabricación y su bajo mercado
en el estado, los distribuidores deben
importar la gran mayoría de
los instrumentos, gravando su precio
final. Se deja entrever en el mercado
un aumento de telescopios fabricados
en el sudeste asiático con una
sensible baja de precios, pero que
aconseja prudencia y consulta antes
de adquirirlos. Esperemos que su calidad
sea tolerable y podamos aumentar nuestras
horas de vuelo por el Universo. Sabéis
donde estamos, consultadnos. |