Para
cada hemisferio,
hay un punto en el
cielo alredor del
cual todas las demás
estrellas parecen
girar, estos puntos
se denominan polos
celestes y están
determinados por
el hemisferio en
el que se encuentran.
Por ejemplo, en el
hemisferio norte
todas las estrellas
se mueven alrededor
del polo norte celeste.
Cuado el eje polar
del telescopio apunta
al polo celeste,
podemos decir que
es paralelo al eje
de rotación
de la Tierra.
Algunos
de los métodos
de alineación
requieren que se
sepa localizar el
polo celeste mediante
la identificación
de estrellas en el área
de observación.
Para aquellos observadores
situados en el hemisferio
norte, la localización
del polo celeste
es relativamente
sencilla. Afortunadamente,
hay una estrella
visible a simple
vista situada a menos
de un grado de dicho
polo y que en los
próximos años
aún se acercará más
a dicho polo celeste.
Esta estrella, denominada
Polar, es la última
del brazo del carro
de la Osa Menor.
Debido a que la Osa
Menor no es una de
las constelaciones
más brillantes
del cielo, su localización
puede resultar difícil,
especialmente dese áreas
urbanas. En este
caso, emplee las
dos últimas
estrellas del carro
de la Osa Mayor.
Trace una línea
imaginaria prolongando
unas cinco veces
la distancia entre
estas estrellas hacia
la Osa Menor. Esta
línea apuntará a
la Polar. La posición
de la Osa Mayor cambiará durante
el año y en
el transcurso de
la noche. Cuando
resulte difícil
localizar la Osa
Mayor, especialmente
en su posición
más baja,
utilice Cassiopea.
Si no, emplee una
brújula que
señale al
norte y aproximadamente
a media altura entre
el cenit (punto de
la esfera celeste
correspondiente al
extremo superior
de la vertical que
pasa por el lugar
donde nos encontramos)
y el horizonte encontrará un
estrella solitoria
que destaca sobre
las demás
del lugar, sobre
todo en áreas
urbanas.
Para
la localización
de estrellas, nebulosas,
etc, es necesario
una buena alineación
polar, para ello
se deber seguir los
siguientes pasos:
1. El eje
de A. R. debe
apuntar al Polo Norte.
2. La montura ecuatorial debe estar perfectamente nivelada. El
cabezal del trípode que sostiene el telescopio debe llevar un
nivel con el cual se conseguirá la nivelación.
3. Ajuste la latitud de la montura con relación a la latitud del lugar
de observación. Para ello utilice el mando de ajuste
de latitud (10) y la escala de la montura ecuatorial
(9).
4. Afloje la palanca de DEC (14) y mueva el tubo
del telescopio hasta que quede paralelo con el eje
polar de la montura (eje de A.R.). Una vez conseguido esto, el círculo
de posición de declinación (5) deberá marcar "+90º".
5. Mediante los mandos de ajuste de latitud (10) y acimut
de la montura (12) , mueva la montura hasta que la Polar esté en
el campo de visión del buscador (3) .
6. Termine de centrar la Polar en el campo de visión
del telescopio con los mandos de altitud y acimut. Recuerde no mover el telescopio en
A. R. o DEC.
En este momento, estaremos cerca del polo pero posiblemente
no justo en él. Para mejorar la precisión de la alineación,
sobre todo a la hora de efectuar fotografías, se puede colocar un Buscador
de la Polar que se acopla en el eje polar de la montura. Si no lo tienes
tal vez tengas que hacer varias alineaciones hasta conseguir la que más
se acerque a la buena. Fotografía.
Localización
de un objeto celeste.
Localizar un objeto celeste que es visible su posición
a simple vista es fácil: dirigimos el telescopio hacia esa posición,
miramos a través del buscador, lo localizamos, lo centramos y ya podemos
mirar por el ocular y el objeto se encontrará en el campo de visión.
De esta forma podemos ver objetos brillantes y conocidos como son la nebulosa
de Orion, los planetas Júpiter, Saturno, Marte y Venus, las Pleyades,
etc.
Se podría pensar que para ver estos objetos no sería
necesario una montura ecuatorial, pero si lo es, ya que la montura ecuatorial
juega a su favor el factor tiempo, y con un motor de seguimiento o correcciones
en el eje de A. R., el objeto nunca se saldrá de nuestro campo de visión,
hecho que no ocurre si la montura es acimutal.
Afortunadamente, la montura ecuatorial nos permite, no
sólo seguir un objeto celeste de manera cómoda sino encontrar
otros objetos no visibles a simple vista, extendiendo el campo de actuación
de nuestro telescopio de aficionado.
Para
la localización de un objeto de magnitud superior a 5, (en áreas
urbanas es la magnitud límite con suerte), se necesita:
1. Alinear lo mejor posible el telescopio con la Polar tal como se ha explicado
anteriormente.
2. Conocer la posición del objeto buscado en coordenadas
celestes de A.R. y DEC.
3. Conocer la posición de un objeto conocido, estrella o planeta fácilmente
localizable.
4. Se alinea el telescopio con el objeto conocido quedando
la declinación
en su posición correcta, hecho que ocurrirá si el telescopio
está correctamente alineado con la Polar.
5. Se restan las coordenadas de A. R. del objeto buscado con las coordenadas
de A. R. del objeto conocido.
6. El resultado de esta diferencia se traslada al círculo de A. R.
del telescopio que debe encontrarse alineado con el objeto conocido, de tal
modo que si la A. R. del objeto buscado es mayor que la A. R. del objeto conocido,
en el círculo de A.R. debe aparecer dicha diferencia y mover el telescopio
en A. R. hasta que señale 0 horas. Pero si la A. R. del objeto buscado
es menor que la A. R. del objeto conocido entonces se coloca en 0 horas cuando
esté alineado con el objeto conocido y se mueve hasta que la A. R. señale
esa diferencia obtenida sobre el cículo de A. R.
7. Cuando se mueva el telescopio en
declinación
para que esta tenga la declinación del objeto celeste buscado y miremos
por el buscador, debe aparecer en el campo del buscador el objeto celeste buscado.
Si este objeto es demasiado pequeño o/y débil, tendría
que ser observado a través del ocular siempre el de menor potencia que
tengamos, ya que los círculos de A. R. y DEC. no son lo suficientemente
exactos como para que confiemos que acertemos a la primera, además es
muy difícil una alineación con la Polar perfecta, por lo que
es casi seguro que tendremos que hacer un pequeño barrido de la zona
localizada para encontrar el objeto celeste.
8. Por último es aconsejable hacer una serie de ensayos con varios
objetos conocidos para saber si tenemos correctamente alineado el telescopio
antes de acometer una búsqueda de un objeto celeste cuya posición
exacta desconozcamos.
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